Susurros de vida

EL INSTANTE, EL SEGUNDO Y LA BREVEDAD QUE NOS RECUERDAN QUE LA VIDA ES UN LINDO REGALO

Letras de un libro enero 13, 2011

Filed under: Citas de libros,Papiros amorosos y otras letras — susurrosdevida @ 2:01 pm

“Las cosas no son todas tan palpables y decibles como nos querrían hacer creer casi siempre; la mayor parte de los hechos son indecibles, se cumplen en un ámbito que nunca ha hollado una palabra”.

“Nadie puede aconsejarle ni ayudarle, nadie. Hay sólo un único medio. Entre en usted. Examine ese fundamento que usted llama escribir, ponga a prueba si extiende sus raíces hasta el lugar más profundo de su corazón; reconozca si se moriría usted si se le privara de escribir”.

“Construya su vida según esa necesidad: su vida, entrando hasta su hora más indiferente y pequeña, debe ser un signo y un testimonio de ese impulso”.

“No podría producir un destrozo más violento que mirando afuera y esperando de afuera una respuesta a preguntas a las que sólo puede contestar, acaso, su más íntimo sentir en su hora más silenciosa”.

“En el fondo, y precisamente en las cosas más profundas e importantes, estamos indeciblemente solos y, para poder aconsejarnos uno a otro o ayudarnos, tienen que lograrse muchas cosas, debe coincidir toda una constelación de cosas, para que algo salga bien por una vez”.

“No hay nada que no esté comprendido, captado, experimentado y reconocido en el arcano tembloroso del recuerdo”.

“Dése siempre la razón a usted mismo y a su sentir, contra todas esas estipulaciones, disquisiciones e introducciones: aunque no tenga la razón, el natural crecimiento de su vida interior le llevará, despacio y con el tiempo, a otros reconocimientos”.

“Todo es gestar y luego parir. Dejar cumplirse toda impresión y todo germen de un sentir totalmente en sí, en lo oscuro, en lo indecible, en lo inconsciente, en lo inaccesible al propio entendimiento, y aguardar con honda humildad y paciencia la hora del descenso de una nueva claridad: esto es lo único que se llama vivir en la comprensión y en la creación”.

“Esta fuerza no siempre es del todo sincera y sin pose. (Pero ésta es también una de las pruebas más difíciles para el que crea: debe seguir siempre inconsciente, sin presentir sus mejores virtudes, si no quiere quitarles a éstas su soltura y su virginidad)”.

“Nunca le podrá contestar a usted nadie; pues aun los mejores se equivocan en las palabras cuando éstas han de significar lo más silencioso y casi indecible”.

“Tenga paciencia con todo lo que no está resuelto en su corazón y que intente amar las preguntas mismas, como cuartos cerrados y libros escritos en un idioma extraño. No busque ahora las respuestas, que no se le puedan dar, porque usted no podría vivirlas. Y si se trata de vivirlo todo. Viva usted ahora las preguntas”.

“No se deje engañar por las superficies; en lo hondo, todo se hace ley. Y los que viven el misterio de manera falsa y mala (y son muchos), lo pierden sólo para sí mismos, como una carta cerrada, sin saber”.

“Si no hay ninguna comunidad entre los hombres y usted, intente estar cerca de las cosas, que no le abandonarán; todavía quedan ahí las noches y los vientos que cruzan por los árboles y por muchas tierras; todavía, entre las cosas y en los animales, todo está lleno de acontecer, en que usted debería tomar parte; y los niños todavía son así, tan tristes y tan felices; y si piensa usted en su niñez, entonces vuelve a vivir entre ellos, entre los solitarios niños, y los mayores no son nada y ninguna dignidad tiene valor”.

“Lea usted los versos como si fueran ajenos, y sentirá en los íntimo hasta qué punto son suyos”.

“Sólo son peligrosas y malas aquellas tristezas que se llevan por entre la gente para ensordecerlas: como enfermedades que se tratan de un modo superficial y tonto, no hacen más que echarse atrás, y vuelven a salir más temibles después de una pequeña pausa; y se concentran en el interior, y son vida, son vida no vivida, despreciada, perdida, en que se puede morir”.

“Debemos aceptar nuestra existencia en toda la medida en que corresponda: aun lo inaudito, debe ser posible en ella. Esto es en el fondo la única valentía que se nos exige: ser valientes para lo más extraño, asombroso e inexplicable que nos pueda ocurrir”.

“Pero el miedo a lo inexplicable no sólo ha hecho más pobre la existencia del individuo, sino que también las relaciones de persona a persona están limitadas por él, como si se las hubiera sacado del cauce de las posibilidades infinitas a una orilla baldía, donde no tiene lugar nada”.

“Si algo le es molesto en sus procesos piense, sin embargo, que la enfermedad es el medio con que un organismo se libera de lo extraño; no hay nñas que ayudarle a estar enfermo, a tener toda su enfermedad y a que haga crisis, pues ése es su progreso”.

“Debe tener paciencia como un enfermo y confianza como un convaleciente; pues acaso sea usted lo uno y lo otro. Y más aún: usted es el médico que tiene que vigilarse. Pero en toda enfermedad hay muchos días en que el médico no puede hacer más que aguardar. Y eso es lo que debe usted hacer, sobre todo ahora, en cuanto que es su propio médico”.

Cartas a un Joven Poeta se escribió cuando yo ni había nacido y ha sido muy interesante este encuentro. Lo recomiendo mucho.

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