Susurros de vida

EL INSTANTE, EL SEGUNDO Y LA BREVEDAD QUE NOS RECUERDAN QUE LA VIDA ES UN LINDO REGALO

Desde la página 77 al final junio 21, 2010

Filed under: Sin categoría — susurrosdevida @ 11:46 am

Nuevamente buenas letras que comparto.

Espero comenzar pronto un próximo libro para seguir descubriendo a Murakami.

* Estoy experimentando una sensación algo extraña, la de no ser yo misma. No puedo explicártelo bien… No sé, es como si alguien viniera mientras estás profundamente dormido, te desmontara y, luego, en un santiamén, volviera a ensamblar las piezas. ¿Entiendes lo que quiero decir? (…) La verdad es que, si me observo con atención, sigo siendo la misma, pero noto que hay alguna diferencia con mi yo de siempre. Aunque tampoco puedo recordar bien cómo era yo “siempre”. (…) Busque la explicación que busque, mi yo que está aquí y mi yo que piensa en sí mismo no logran fundirse en uno. Dicho de otro modo: yo, en realidad, no tenía por qué estar aquí.

* Dicen que una chica bien educada no debe robarle el tiempo a la gente, pero mis modales, en lo que se refiere a escribir son lamentables.

* En la cama y fuera de ella. Me hacía sentir como si ocupara un asiento de avión de primera clase.

*Caía sobre los alrededores un crepúsculo tan brillante como si lo hubiesen pintado. Un azul que parecía que, si respirabas hondo, los pulmones fueran a quedarse teñidos del mismo color.

* Detrás de lo que creemos conocer de sobra se esconde unca cantidad equivalente de desconocimiento. La comprensión no es más que un conjunto de equívocos. Ésta (y que quede entre nosotros) es mi simple manera de conocer el mundo.

* Como si reorganizara los restos de un ejército, fui capaz de reunir – sin tambores ni cornetas- la capacidad de concentración que me quedaba. El estado de mi conciencia se rehizo y pensé. “Lo que importa no son las grandes ideas de los otros sino las pequeñas cosas que se te ocurren a ti”.

*Bañado por la pálida luz de la luna, mi cuerpo carecía de todo hálito de vida, igual que una figurilla de barro. Alguien se ha valido de una maleficio, como los que hacen los hechiceros de las islas de las Indias Occidentales, y ha insuflado mi vida transitoria a ese pedazo de barro. Aquí no existe la llama de la vida verdadera. La vida de mi auténtico yo se encuentra aletargada en alguna parte y una persona sin rostro la ha metido en una bolsa y está a punto de llevársela.

* En la vida de las personas hay una cosa especial que sólo puede tenerse en una época especial. Es como una pequeña llama. Las personas precavidas y con suerte la preservan con todo cuidado, la hacen crecer, la llevan como una antorcha que ilumine sus vidas. Pero, una vez se pierde, esa llama no puede volver a recuperarse jamás. Yo no sólo he perdido a Sumire. Junto a ella también he perdido esa preciada llama.

* ¿Se nutre acaso el planeta de la soledad de los seres humanos para seguir rotando?

* Quizá todas las cosas ya estén perdidas de antemano secretamente en algún lugar remoto. Al menos existe un lugar tranquilo donde todas las cosas van funsiéndose, unas sobre otras, hasta conformar una única imagen. A medida que vamos viviendo no hacemos más que descubrir, una tras otra, como si tirásemos de un hilo muy fino, esas coincidencias. Cerré los ojos e intenté recordar el mayor número de cosas bellas perdidas. Intenté retenerlas en mi mano. Aunque solo fuera un instante.

*  Con eso basta. Estamos mirando la misma luna del mismo mundo. Estamos ligados a la realidad por una sola línea. Seguro. Sólo tengo que ir tirando de ella en silencio.

Anuncios
 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s