Susurros de vida

EL INSTANTE, EL SEGUNDO Y LA BREVEDAD QUE NOS RECUERDAN QUE LA VIDA ES UN LINDO REGALO

Gracias! febrero 23, 2009

Filed under: Sin categoría — susurrosdevida @ 7:00 pm

la-ventanitaNuevamente la vida me sorprende gratamente. Lo ocurrido se parece a esas películas desarrolladas en varios tiempos, donde la trama definitivamente se enriquece con detalles minúsculos, percibidos por dos grandes personas. Nunca sabemos -hasta que nos llega a la puerta de la vida- cuándo ganamos a un ser querido, que pasa a instalarse en esa lista de personas intocables, que siempre se quieren presentes, que siempre tienen algo bueno qué contar, que hasta han llegado al punto de avivar los sueños con datos madurados en conserva, de experiencia. Siempre pensé que luciría unos zarcillos parecidos a mí, una pulsera parecida a mí y unas perlitas en el peinado, como lo imaginé. Pero… de allí a que con sólo explicar brevemente qué era lo que me estaba imaginando, y de esa breve conversación resultara un bello regalo que hoy guardo hasta con celo… es una alegría preciosa. No tenía cualquier cosa puesta, tenía el resultado de un trabajo manual de la señora Irene, que además lo hace más precioso, que me lleva a valorar cada pedacito, cada ganchito, cada detallito de lo visible. Demasiado parecido a mí y me queda la sorpresa de un detalle precioso que luego quedó inmortalizado y de qué manera. El señor Gilberto grabó el matrimonio por la iglesia, pero lo que tenemos no es sólo un CD que nos llevará de por vida a rememorar tan bello día, sino que dejó en esos minutos muestras de su cariño hacia nosotros. Lo pensó, se le ocurrió, fue, grabó y luego en la edición hizo un trabajo de preproducción e investigación que me llena de un orgullo ancho, que se traslada necesariamente a una sonrisa, a una lágrima, a nuestra cara de sorprendidos, a cuentos de alegría, en esta casa y en la otra. Nunca le dijimos a nuestros seres más cercanos que no tendríamos la grabación de nuestro matrimonio, porque el presupuesto nos obligaba a llevar en la memoria, tan notable día. De acuerdo, sin altibajos por esta situación llegó el día y lo vivimos de la manera más espontánea posible. Qué sorpresa ver que estaba allí el señor Gilberto grabando los instantes que hoy nos llenan de tanta alegría. En ese trabajo de preproducción se notan tomas a la luz del día, ambos exclamamos: ¡el señor Gilberto se fue hasta la iglesia de día! Decirlo no es lo mismo que vivirlo, pero como soy de las que piensa que las letras pueden transmitir vibraciones, lo cuento tal cual ocurrió. Luego, lo insospechado, fue increíble esa mezcla entre las pasiones y profesiones de cada uno, indicios de una profunda atención en los detalles que hacen de este video algo mágico. Un recorte de prensa que ni yo tengo, una serie de detalles que tuvieron un doble impacto en mí, por los días que estoy viviendo. No deja de sorprenderme todo lo que puede desencadenar una muestra de cariño auténtica: novios brincando en una pata, padres y madres felices, un CD que viaja a México, otro que viaja a Bélgica, los nuestros que ni se prestan, la oportunidad de mostrar un momento tan bello a una gran cantidad de familia que no pudo venir desde Maracay y Valencia. Excelente! Gracias infinitas por sus regalos, pero sobre todo por las muestras de cariño de verdad verdad.

 

“Los dientes del Sultán” febrero 14, 2009

Filed under: Sin categoría — susurrosdevida @ 5:39 pm

bla-bla1En un país muy lejano, al oriente del gran desierto vivía un viejo Sultán, dueño de una inmensa fortuna.        

El Sultán era un hombre muy temperamental además de supersticioso. Una noche soñó que había perdido todos los dientes. Inmediatamente después de despertar, mandó llamar a uno de los sabios de su corte para pedirle urgentemente que interpretase su sueño.         

– ¡Qué desgracia mi Señor! – exclamó el Sabio – Cada diente caído representa la pérdida de un pariente de Vuestra Majestad.        

– ¡Qué insolencia! – gritó el Sultán enfurecido – ¿Cómo te atreves a decirme semejante cosa? ¡Fuera de aquí!         

Llamó a su guardia y ordenó que le dieran cien latigazos, por ser un pájaro de mal agüero. Más tarde, ordenó que le trajesen a otro Sabio y le contó lo que había soñado. Este, después de escuchar al Sultán con atención, le dijo:        

– ¡Excelso Señor! Gran felicidad os ha sido reservada. El sueño significa que vuestra merced tendrá una larga vida y sobrevivirá a todos sus parientes.        

Se iluminó el semblante del Sultán con una gran sonrisa y ordenó que le dieran cien monedas de oro. Cuando éste salía del Palacio, uno de los consejeros reales le dijo admirado:        

– ¡No es posible! La interpretación que habéis hecho de los sueños del Sultán es la misma que la del primer Sabio. No entiendo por qué al primero le castigó con cien azotes, mientras que a vos os premia con cien monedas de oro.        

– Recuerda bien amigo mío –respondió el segundo Sabio– que todo depende de la forma en que se dicen las cosas… La verdad puede compararse con una piedra preciosa. Si la lanzamos contra el rostro de alguien, puede herir, pero si la enchapamos en un delicado embalaje y la ofrecemos con ternura, ciertamente será aceptada con agrado…        

– No olvides mi querido amigo –continuó el sabio– que puedes comunicar una misma verdad de dos formas: la pesimista que sólo recalcará el lado negativo de esa verdad; o la optimista, que sabrá encontrarle siempre el lado positivo a la misma verdad”.         

Dice el libro de los Proverbios: “Las palabras del hombre son aguas profundas, río que corre, pozo de sabiduría… Con sus labios, el necio se mete en líos; con sus palabras precipitadas se busca buenos azotes… Cada uno comerá hasta el cansancio del fruto de sus palabras. La vida y la muerte dependen de la lengua; los que hablan mucho sufrirán las consecuencias”.

 

Creo en ti febrero 4, 2009

Filed under: Sin categoría — susurrosdevida @ 8:08 pm

No sé si volverá Maradona, ni si Tyson aguanta su pena;alianzas-blog

no creo en el alma que no perdona, ni creo en el corazón

que condena; pero en ti sí, cariño, yo creo en ti.

No sé a que distancia está la luna, ni cuán lejos están

las estrellas; sólo sé que en ti veo mi fortuna,

y una carita que es de lo más bella.

Voy todo a ti, cariño, yo creo en ti. Por tu amor el pasado

ya no me atormenta. Se acabaron las dudas en mi corazón.

Diariamente eres fiesta de fin de semana, y tu risa es mi

orquesta y tus besos mi ron.

 

No sé quién sea el más sabio en el mundo, ni cuán hondo

sea el mar más profundo. No creo que haya verdad

absoluta, ni tampoco perfecta conducta, y aunque es así,

cariño, yo creo en ti. Amargado por tanto dolor en el

mundo la maldad de unos cuantos me hacía dudar,

y encontré en tu abrazo un bendito refugio y una nueva

confianza que me hace soñar.

 

No me interesa saber si hay vida en Marte, ni qué político

quiere “salvarme”; ya no creo en lo que dicen los diarios,

ni tampoco en lo que habla la radio, pero en ti sí, cariño,

yo creo en ti.

Con cada beso juntos nos sumergiremos en un mar de

pasión, placer y sabrosura. Y yo, al compás sensual que

marca tu cintura me dejaré llevar a una delicia eterna.

 

No me pregunten más, yo no sé nada, no me interesa

hablar de zoquetadas. De qué nos vale el tener inteligencia,

si no aprendemos a usar la conciencia, pero tu sí, cariño,

yo creo en ti.

 

De Rubén Blades para nosotros!!

 

Justicia divina febrero 2, 2009

Filed under: Sin categoría — susurrosdevida @ 10:18 pm

tuEl año pasado perdió a un amigo. Mejor dicho: el año pasado perdió al que creía era un amigo. Después de vivir diferentes sensaciones producto de una amistad, al final del camino cuando se cree que al menos en la distancia los caminantes hacen camino al andar, allí precisamente en una de esas vueltas de los días en los que se desgarra la paz para dar paso a la traición, justo en ese momento hasta el más bello detalle se cae y pasa a ser parte de lo mismo, de lo común. Las excepciones pronto desaparecen y finalmente un viaje por las nubes se convierte en un estruendo que perdura. Esto pasa precisamente con ese tipo de seres que andan sin detenerse a mirar sus pasos, de pronto respirar pausadamente y por qué no… tener un poco de decencia. Lo que pasa precisamente con este tipo de seres es que, dicho en dos palabras, sirvieron por poco tiempo en un contexto que no puede perdurar porque sería convivir con mentiras y la vida es tan perfecta que hasta tiene preparadas las cuentas de eso que llamo “justicia divina”. Pasará como si estuviese escrito: un buen día, de pronto el que él cree que es el más feliz de su vida, por no reaccionar a tiempo entre lo que es verdadero de lo que no lo es… recibirá de esa persona de la que vocifera cariño, amor y locura… la resolución verdadera a esta mentira, en palabras golpeadas. Más allá de esto y luego, con el paso de los días en el corto tiempo que dice quiere vivir, se dará cuenta que estuvo muy cerca de otro ser que sabe de cariños, palabras dulces, que sabe escuchar, que sabe de amistad a pesar de la distancia. Ese día no sé si llegue, pero algo es cierto, a pesar de que no se entere, ella confía en que habrá “justicia divina” porque no hay mejor merecido para el que no merece y pudo merecer.