Susurros de vida

EL INSTANTE, EL SEGUNDO Y LA BREVEDAD QUE NOS RECUERDAN QUE LA VIDA ES UN LINDO REGALO

Los Hijos de Francisco marzo 31, 2008

Filed under: Sin categoría — susurrosdevida @ 11:24 pm

hijos-de-francisco.jpgFrancisco sabía que sus hijos tenían que ser “alguien en la vida”. La historia comienza en el campo, en algún rincón de Brasil. El cuento lo debo, para que vean la película pero… el resumen es sencillo: familia es familia y cariño es cariño. La tenacidad con que un padre defiende a sus hijos tiene mil historias, tiene mil episodios a lo largo de la vida, del cine, de las novelas, de los casos conocidos de los vecinos, pero… esta es una obra magistral para entender que no hay imposibles y que no nos podemos quedar de brazos cruzados, mientras se escapan los sueños por la ventana. Compañía, los hijos de Francisco tuvieron la compañía de sus padres en una historia de tropiezos, malestares, hambre, pobreza, desdicha. Pero la locura es buena de vez en cuando y en las dosis adecuadas, de eso también sabe Francisco, a quien todo el mundo llamaba loco. Cuando realmente sólo estaba moviendo los dados, con la intensidad adecuada, en busca de su suerte. Hay que verla.  

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Creer

Filed under: Sin categoría — susurrosdevida @ 11:11 pm

Todo comienza y continúa si realmente se cree. Todo es posible cuando se cree, cuando se tiene esa fe ciega en que las cosas saldrán lo mejor posible, en que se solventarán las circunstancias, en que todo esto será historia y lo contaremos sin los tropiezos o sobresaltos que hoy nos generan. Creo en muchas cosas, tanto que el verbo se conjuga a la par de un “estoy convencida”, “corro con las consecuencias”, “debo intentarlo”, “todo saldrá bien”. Hay otros verbos más imponentes pero… qué sería de todo si no creemos? En qué crees?   

 

A mis nuevos sobrinos marzo 25, 2008

Filed under: Sin categoría — susurrosdevida @ 10:03 pm

feto.gifEpa! Es con ustedes que están allá adentro de sus respectivas barrigas. No había tenido oportunidad de dedicarles sus primeras letras, pero ya que tengo todos los permisos correspondientes, entonces lo haré. Digo sus primeras letras porque sepan ustedes que la mayoría de sus tías escriben bastante, así que cuidadito cómo me van a salir floj@s para la lectura he? Les quería decir, desde aquí aunque ustedes crean que no me escuchan, que estoy muy alegre porque van a llegar y casi tendremos que celebrar cumpleaños seguidos. Me alegra que se estén formando allí en el tiempo preciso, que irán asumiendo rasgos de su madres y padres, incluso hasta de los abuelos. Yo estoy contenta porque sé que tendrán ustedes a unas madres espectaculares, que sabrán quererlos porque son de esas personas que se dan muy fácil con palabras como ternura, cariño, dulzura, etc. Lamento enormemente no poder saludarlos a diario, decirles que sí los estamos esperando de este lado y consentirlos como lo merecen pero… supongo que ya tendré tiempo para eso. Llegan para agrandar la familia, digo, esta especie de familia de amigos, que comenzamos andando juntos porque compartimos una profesión y luego hemos seguido, de una manera u otra. De esta tía esperen mucho cariño, porque estoy realmente feliz porque ya vienen en camino, tómense su tiempo sí? Y cualquier cosa que esté pasando allá adentro entonces traten de hacerlo evidente para que mami se dé cuenta. Los quiero mucho y los espero. Con cariño para mis dos nuevos sobrin@s.  

 

Seguimos? Sí! Paramos? No!

Filed under: Papiros amorosos y otras letras — susurrosdevida @ 9:43 pm

“Lo pasado ha huido, lo que esperas está ausente, pero el presente es tuyo”

(No sé quién escribió esta frase pero me pareció excelente. A veces tenemos que recordar esto)

 

Sin palabras (Archivo) marzo 17, 2008

Filed under: Sin categoría — susurrosdevida @ 8:33 am

Me animo a escribir una historia que mezcla realidad y fantasía, ambas cosas posibles aunque a veces parecen contrarios. Con preguntas y respuestas, como todo buen camino por andar. Posible porque a pesar del tono se basa en hechos. Las sugerencias también son bien recibidas, porque como pasa en toda buena historia… el final nunca es tan esperado. Mientras el recorrido es lento, seguro, rápido o furioso, aquí habrá letras para soñadores y atrevidos.  

OCURRIÓ UN DÍA Y SIGUE OCURRIENDO. No lo esperaba, fue de sorpresa. Nunca pensó que existía una realidad tan linda y tan amarrada a sus sueños. Esta es la situación, los personajes todavía andan sueltos, esta es la historia de lo que pasó, lo que pasa ahora sólo de una parte, lo que no ocurrirá, lo que posiblemente ocurra, pero sobre todo lo que sigue ocurriendo. Las letras ya escritas serán reproducidas por partes, porque como bien dicen por allí: No hay historia sin historias. Lo que ocurrió tiene nombre, pero se puede llamar de mil formas. Todo comenzó cuando llegó un angelito a conquistar una vida y luego continuó su vuelo. No era el momento indicado, ella no pudo retenerlo, no tenía en sus manos las armas que él y la situación pedían, pero ese instante, esa brevedad tan cierta y auténtica le serviría de motivo para agradecer a la vida por tanta lindura junta. Fue de todo: sorpresa, alegría, felicidad, paz, tranquilidad, reposo, alivio, sospecha, duda, pero también se vivió el miedo, la tristeza, el dolor, la angustia y el silencio. Todo en un breve momento, parecido a lo que tarda en desaparecer un suspiro. Muy parecido. Desde ese instante ella cree, no sólo en los tentáculos que tácitamente se extienden desde el verbo amar, en todas sus conjugaciones conocidas, sino también en las desconocidas, en las prohibidas por quién? En lo imposible y lo posible. Cree que es otra, sigue su rumbo con la sorpresa en el rostro, a veces bien y otras no tanto. Pero sobre todo cree que la vida le mostró aquel pedazo de cielo para compensar tantos sueños sin un nombre. Ahora tiene nombre el motivo del desvelo. Las palabras de pronto sobran en estos momentos, pero fueron claves para que se alcanzaran, se dijeran y se reconocieran. Lo que aquí se diga será poco ante tanto y tanto, para describir eso que se siente y que es evidente ante cualquiera. Lo cierto es que en este nido de letras nació algo sin resignarse a morir, éste será su lugar desde hoy. Sin palabras, como la expresión que normalmente se usa ante las magnas sorpresas y como el último recurso para exaltar lo vivido, pero sobre todo… para alejar al olvido. En silencio, como los que se quedan sin palabras, conteniendo el nudo en la garganta, antes de decir: – es suficiente. Después de esto… vivir es otra cosa. (1 septiembre 2007)

DECÍA QUE ERA INCIERTO PENSARLO. Pero ocurrió a primera vista como siempre escuchó que sucedía al resto de la gente. – Mucho gusto y el gusto seguiría haciendo de las suyas, obviamente también acompañado del mucho. Desde ese instante, un impacto tremendo que no logró identificar se sumergiría, justo allí donde el espacio se había estado diseñando con el paso del tiempo, con el paso de las carencias, de las vivencias, de lo que no se vivía aún, de lo desconocido. Allí entró, se acomodó a sus anchas y se apoderó de aquel lugar. No ha salido y existe un por qué, pero tampoco es fácil explicarlo aquí con tanta luz, con tantos ojos que no vieron este acontecimiento insólito, pero que ocurrió. De buenas a primeras, de un segundo a otro se puede comenzar a ser otro? No lo pensaba, no lo creía. Así fue, despacio, como si se aspirara por cada poro un pedacito de incertidumbre y de desconcierto. ¿Qué es esto? Obviamente alguien está desordenando a estas rosas. Comenzaba la escalada histórica al salto en el abismo, para encontrar la nada de frente y todavía pensar que el silencio guarda eso que tildamos de “mucho qué decir”.  (3 de septiembre de 2007)
 HABLÓ. Después de contener las ganas de muchas cosas, pero sobre todo de esa fuerza desconocida que insiste en los besos, ella habló. A menos de un mes de conocerlo le habló con la franqueza en la punta de la lengua, cosa que hubiese hecho a los minutos de conocerlo. Así como quien abandona el país y decide poner los puntos sobre las íes, antes de dar media vuelta, cerrar la puerta y esperar a ver qué pasa. Pidió permiso pero no escuchó si lo tenía, simplemente se ubicó hipotéticamente en uno de los momentos que más adora: la merienda. Justo en esa hora en que el día se pone más bonito, por ahí a las 5:30 de la tarde. Ante aquellos ojos que leerían se preguntó ¿Por qué me pasa esto a mí? Pero luego de buscar la respuesta, dio las gracias porque así, sin aviso, sin más ni más llegó a su vida. La pena había quedado atrás y con la verdad en la mano aquello parecía descubrirse ruborizadamente, ante el menos indicado. No supo entender cómo es que alguien puede dejar de aparentar para el resto de la gente, todo lo lindo que es. Allí le dijo: – Te confieso que todo en mí cambió cuando te conocí. Le repitió mil veces que era un ser único, con un sentido del humor excelente. – Yo creo que aburrirse contigo debe costar. Sin querer volvió al punto de partida de toda su circunstancia: ella sólo podía verlo como si estuviera en una vitrina, ver sin tocar, sin alcanzar. Su historia también era otra y había participado, sin quererlo, en una conjunción de situaciones fugaces y permanentes. No pronto se recuperaría de ese tremendo encuentro. No es broma, que se los digo yo, sucedió así. Aunque ese así… pica y se extiende. (6 de septiembre de 2007)
 ÉL CONTESTÓ. Como si de pronto el teclado fuera una válvula de escape y el saber que no la vería al día siguiente impulsara todo aquello, él habló. Con sorpresa, según se traduce de sus palabras, agradeció la ternura que se le brindaba a toneladas en ese momento. Primero con precaución y luego “a calzón quitao” dijo el resto, agradeció el encuentro y aún sin evidencias de su posterior desaparición se dejó llevar por las palabras que querían saltar y quedar como la mejor evidencia, aunque virtual, en otros espacios. Entre confundido y contento comenzó por describir cada gesto de cariño que le había dedicado en sus contados días de presencia. Así como si se hiciera un recuento de los momenticos y sus gigantes brevedades. Esas que todavía a ella le quitan el sueño. Si él lo supiera tal vez no podría creerlo. Pero así fue, nunca un ser había correspondido en cantidad de letras un sentimiento tan puro. Nunca antes, un ser tan sensible había pasado por su lado y tras eludir los pretextos, las apariencias y más… había tenido al menos el valor de responder como lo hizo, en un correo, pero respondió. Vivieron momentos de felicidad con toda la capacidad de acelerar los latidos al menos sensible, tanto así que de esos días ella no recuerda que ocurriera otra cosa en su vida. Cualquier recuerdo estaría ubicado por orden de prioridad después de aquellos ojos que se declaraban y sinceraban, casi tan bien escrito como una declamación de principios. Ella decidida a modificar su rumbo, él a no dejar que hiciera esto, ella con la certeza del que entra a una agencia de viajes y pide dos boletos para irse lejos, él con las palabras hermosas que continuaba recibiendo y las que alcanzó a decir antes del momento menos feliz, ella con ganas de verlo, él suspendido en el tiempo, ella que lo recuerda, él que no se sabe en qué piensa, ella que renueva su fe en las posibilidades, él que de pronto huye a todo esto, ella con la controversia ardiendo en casa, él se desconoce, imposible inventar una parte del cuento que no me ha sido contada. (9 de septiembre de 2007)
CANTABA

Quién te puso en mi camino

Quién te dijo que aún estaba vivo

Quién tuvo la brillante idea 

Repetía en su mente la misma estrofa de la canción… aunque otras veces la tarareaba. Claro, en los días de ánimo cuando pensaba que él definitivamente no era de este mundo, que tanto de aquello no se concebía en un segundo. Esa entre muchas otras canciones. Prácticamente escuchó de todo en esos días y cada instante conseguía un detalle que se adaptaba a su nueva historia. ¿Nueva historia? Breve, pero historia al fin. Nada que ver con los grandes despliegues cinematográficos de Notebook, por ejemplo, pero sí… decidió asumirlo con todas sus consecuencias. Sabía que esa particularidad de vivir y sentir la V, la I, la otra V y la otra I acompañadas de la R con una fuerza especial, era parte de su manera de querer y hasta de perecer. Sabía las probabilidades que le guardaba ese corazón necio pero decidido. De su cuenta lo dejó hasta que tuvo que tomar una vocanada de aire tan tan grande, que es precisamente la que evita su desaparición. No fue una gripe, pero sin dudas experimentó todos los síntomas del que se le enferma ese no sé qué, allí adentro. Igualmente le dio fiebre, se le quitó el apetito, se levantaba y caía, como todo buen tropezón. En un instante hasta pensó que ya no tendría una sola cicatriz, aquella que se había hecho cuando por un tropiezo bobo y con menos importancia, se cayó de un tobogán. Así sería el golpe que se llevó esa vez, ajajajajaajajaa que lo recordó en ese instante. Pero sin adelantos, porque en este momento de la historia poco era lo que pensaba en ese descenso forzoso. Feliz, así era como estaba, feliz. Agradecida por cada día, por cada noche, tratando de evitar el normal y corriente sufrimiento del que quiere pero no puede, o peor aún, del que decide enfrentarlo, intentarlo y quererlo cuando no es posible. Aunque sinceramente, entre sus posibilidades nunca vi límites. (14 de septiembre de 2007)

¿QUÉ HACER cuando una linda opción de vida se pasea y toca la puerta de tu casa, se presenta, te encanta y luego te enteras (o caes en cuenta con el paso de los días) de que la secuencia de su ruta era otra diferente a la tuya? Desde que él llegó, ella nunca se detuvo a pensar en los límites. Ese ¿hasta cuándo? piensa que todavía sucede…y esta ha sido la parte más difícil de la historia. Tendría que suceder para sentirlo cierto, parece casi una fábula si se cuenta de esta forma pero… así ocurrió. Con el paso de las días aquello parecía una sobredosis de cariño, en realidad es uno de los calificativos que encuentro para traducir ese no sé qué que todavía veo en sus ojos, já! Era tan insólito!! Fue tanto que me hizo pensar en las epifanías, precisamente esas apariciones que pocas veces ocurren en la vida pero que tienen la particularidad de cambiar todo lo que pueda suceder después. Nadie queda igual o es el mismo después de vivir una epifanía. Fue eso, estuve pensado en su caso y para tratar de entenderlo, aunque hay razones que la razón desconoce, me conseguí con el término epifanía: la justa brevedad que enaltece un momento hasta convertirlo en único, dejando a su paso la estela de lo vivido como la causa de otro mundo y el recuerdo vivo. Aunque sin ir muy lejos, mis amigas los llaman torbellinos. Obviamente esta imagen en más gráfica, permite recrear las miles de vueltas y vueltas que puede dar una persona mientras experimenta una sincronía casi perfecta, entre la rapidez del momento-encuentro que al primer paso ya es pasado. Justo fue eso. Me preocupaba no poder explicarlo con una idea más lógica y tal vez próxima a todos, aunque mucho me encantaría que me contaran otras epifanías. En ambos casos quedan evidencias de lo ocurrido, esa también es parte de su definición, unos creen y otros no tanto, pero ocurren. Estuve leyendo otros documentos sobre las definiciones a lo insólito de las epifanías y conseguí que tienen pocas probabilidades de pasar a la historia. Me explico: su luz por lo general sigue viva y sólo el olvido las pone en riesgo. Supe algo más extraño. Me dejó un poco asombrada el hecho de haber leído que las personas que deciden eludir las epifanías y negarlas como arma contra la incertidumbre, quedan más amarradas a ellas… aclaro, a las epifanías. Después de esto, con gusto les sigo contando lo ocurrido. (17 de septiembre de 2007) 
HOY le volvió a suceder: la fuerza con que latió su corazón pudo hasta desprenderle los botones de la camisa… aunque sea un ejemplo exagerado e ilustrativo de lo ocurrido. Al mínimo indicio de “está vivo” el corazón superó los habiturales 80 latidos por minuto, para tal vez duplicar esta cantidad en fracciones de segundos. Como buena arritmia que terminó por fortuna en una de sus ya conocidas taquicardias, se dio cuenta de que su historia seguía, que como lo había prometido la viviría en silencio en la más discreta intimidad. Ya al final del día, sus piernas no serían las únicas que habrían hecho ejercicio, en esa nueva rutina que adoptó sin contemplaciones, porque como buen músculo, el corazón bombeó tanta sangre en ese instante que con toda seguridad mantendrá purificados sus pulmones por toda la semana. De esta manera, sin sentirlo ni sospecharlo, cada célula de su cuerpo quedaría bautizada con un poquito de todo aquello. Disculpen que avance y regrese en esta historia pero… así es.  (22 de septiembre de 2007)
FUE UN LUNES. No es que antes se le haya olvidado contarlo sino por el contrario, estaba buscando las palabras precisas para decirlo. Ese día, prácticamente desde la madrugada hasta las 7:00 de la noche había pensado en él. Un poco escéptica por su realidad tan corta, breve, linda y a la espera de un bis se trató de concentrar en una de las cosas que más le gusta: pasear por las librerías y tener una reunión de trabajo. Lo de las librerías fue excelente porque le sirvió para darse cuenta de que no se podía estar perdiendo el tiempo de una manera tan absurda como lo era recordando o recreando lo imposible. Ese paseo le sirvió para recordarse todo lo que todavía y siempre quiere leer, pero no me lo negó… también le sirvió para terminar de escoger parte del regalo que le dedicaría en su cumpleaños… visto por ella como un magno evento para celebrar una vida irrepetible. Pero a lo que vamos… luego de días de ausencias sucedió que se vieron, ella clara en querer verlo, él que rompió el silencio, ella que propuso verlo esa noche, él con la respuesta más sentida, los dos a punto de embarcar en una nube, sucedió. Verla a los ojos mientras me contó esta historia fue tan insólito como haber vivido el momento, o tener la oportunidad de verlo por un huequito. Sus ojos se llenan del brillo de esa noche, del camino que repetiría de madrugada para terminar de entender cómo es el aire que respira ese niño de sus sueños. Pero fue así, de la manera más sencilla y aún sin malicia pocos segundos antes de verlo, no tenía pensado que todos esos días sin verse se fundirían en un beso, por un momento se le olvidó que el hecho de verlo de pronto llevaría a un saludo como éste, pero lo supo al segundo después, justo al verlo, justo al acercarse, justo a los labios. Explicar esa sensación es tan impresionante como el silencio de ese saludo, no hablaron, las miradas lo dijeron todo… claro, todo lo que alcanzaban a entender de aquello. Una noche como ninguna, como no había tenido y como quiere que se repita, un beso como ninguno, como no había tenido y como quiere que se repita… un hombre como ninguno, como no había tenido y como quiere que se repita. Mágico, lindo, romántico, seductor, sueve, medido, despacito como para recordarlo, así fue. Una cosa especial sin dudas, llena de una fascinación insólita. Más que un beso fue la entrega de alguito, de ese pedacito de vida que debe probarse acompañado para saber que es cierto, esa compañía especial que nunca se olvida, porque si uno deja de estar entonces el otro será la evidencia, si uno escapa el otro lo detiene, si alguien recuerda el otro posiblemente andará en lo mismo. Fue el momento más íntimo que alcanzaron, antes de que frenaran el descenlace de más compañía, de besos repetidos, de estar asi siemplemente uno al lado del otro en cualquier plaza frente a millones de personas. Me decía: – ¿Cómo explicar que camino por las calles y no veo a nadie más, siento que la vida solo se detiene cuando se va? Fue lo máximo!! Una belleza de noche, breve como toda esta historia que trata de decantar en letras. Oye pero no ha sido fácil esta ardua tarea de explicarles un beso, cuando por excelencia los besos se sienten, se llevan y se recuerdan. Muy cómico, ajajajaja, me contó que al día siguiente la palabra beso era repetida en todas las canciones de la radio, cuando estaba en el Metro, en las conversaciones que casi a juro toca espiar ante tanta proximidad con la gente en la calle, en todo. Claro… que esa es la parte más divertida de todo esto que fue tan importante, inesperado y en definitiva un regalo. (27 de septiembre de 2007)

“LLÉVAME CONTIGO a donde vayas… pero llévame”. Todavía tiene frases insólitas cuando se refiere a él. Tratando de descifrar todo este torbellino se escribieron letras que no serán reproducidas en este espacio por respeto a la fuerza de las letras, pero mientras todo esto pasó y pasa en un verbo que compite entre el pasado, el presente y el futuro, otras letras por ella leídas ahora forman parte de su léxico, de su día a día. La fuerza de esas letras adoptadas tuvieron su momento, en esa “brevedad” hubo tiempo para tantas letras? Yo pensaba que no, pero después de ver esto… dejo las letras. (29 de septiembre de 2007)

Has llegado tan impuntualmente a mi vida
que he decidido corregir todos los relojes
hacia tu posibilidad.

Mis ojos roncos, mi noche preferida, mi compañero de pasillo y fragmento, mi secreto a punto, mi flauta de viaje, mi historia lúcida, tan sin faltas de ortografía, tan sin himnos ni tardes rigurosas, mi mejor trago, mi exquisito. ¿En cual frase te convertiste en más nunca?

 

NOVENARIO

Tus besos me estropearon el idioma.
Hay una sílaba por cada día que te esperé.
Soy un escombro.
Una sobredosis mal escrita.
Un día de alambre.
Un mordisco negro en el corazón.
NOS QUEDAMOS     

(Una de sus noches escuchó que un vecino tenía un concierto particular de Cheo Feliciano en su casa, a tanto volúmen que una canción parecida a su realidad llegó a la ventana. ¿Por qué ocurren estas coincidencias? ¿Por qué tienen que seguir ocurriendo?)

Nos quedamos en un solo beso
hasta allí llegó nuestro romance
breve historia de tiempo fugaz
fue un espacio de amor que no dio para más.

Nos quedamos con algo incompleto
nadie sabe a dónde hubiéramos ido
pues fue un beso de amor encendido
de fuego escondido, imprudente, indiscreto.

Nos quedamos en ese romance
sin temor ni percance
pues fue un beso teñido de rosa
la caricia más blanca y hermosa.

Nos quedamos en un solo beso
difícil de borrar

Nos quedamos con algo inconcluso
Más no creo que mi pensamiento te pueda olvidar.
LO QUE OCURRIÓ DESPUÉS de ese beso fue la parte menos importante de la historia, si nos referimos a la calidad de los instantes. Se resumió en un correo cualquiera, en un momento cualquiera de decir adiós, que todos estamos en capacidad de imaginar. Ciertamente, según me cuenta, hubo una despedida a pesar de que siguen hablándose para casi lo estrictamente necesario. Hoy no tiene ganas de recordar esos días grises, pero lo hará sin dudas otro día, con la intensidad en que fueron vividos. Ahora, a la luz de esta tarde que nos vuelve a reunir en torno a este tema, la tertulia es otra. Luego de pensar y pensar en su situación se dio cuenta de que había vivido y sentido lo que es el amor puro. Me explico… A pesar de lo breve, de lo “fugaz”, de lo importante, de lo insólito, lindo, tierno, etc. lo que ella vivió fue un amor tan prístino que ahora es que alcanza a creerlo. Ese amor que no ve límites en dar sin esperar nada a cambio, ese cariño desmedido que lo único que quiere es consentir, esa coraza que todavía intenta formarse para que su silencio no la llene de angustia, ese decir y decir sin escuchar nada en respuesta. Un amor que entrega sin esperar, una verdadera entrega dividida en los pedacitos que él le permite, los que todavía desconoce, los que están en su lista de espera, de sueños, de regalos, etc. De esto se dio cuenta hace pocos días cuando conversaba con una de sus mejores amigas. Después de hablar y hablar de sus divinos tormentos llegaron a la conclusión de que habían experimentado el verdadero amor, con una capacidad que desconocían, que las lleva a ratos por el camino del tormento. Sin inhibiciones, con autenticidad, con esmero, con cariño, sin rencor. “Esto es como para no hablarle más nunca. Por qué no puede decir nada de todo esto. He estado pensando que al final nada de esto le importó. Ya me olvidó. No volverá. Nunca dirá su opinión de todo esto”. Con más preguntas que respuestas decidieron seguir y pensar que no habían dejado de hacer nada por lo cual arrepentirse. En este matiz del querer no se pide a proporciones, no se busca respuesta, no se espera porque se agota el tiempo de dar, parece que el tiempo avanzara desmedidamente, se resiste al silencio, se sabe lo que es sentirse ignorado, se intenta ver a los ojos, pero diariamente se apuesta a mantener en conserva ese cariño hermoso que probablemente logre concretarse en otra vida. Esta vez, parece que ese cariño era prestado. “Pasaste por mí y quedo con la sensación de no haber hecho mella en tu ser”, se escuchó alguna vez en una obra de teatro, con la diferencia de que esta vez la trama es cierta. -Sí, me dijo, el corazón también sabe de los métodos de conserva. (3 de octubre de 2007)
BUSCANDO RESPUESTAS conversó con una amiga que había vivido un instante parecido pero con todos los traumas correspondientes que deja el convivir día a día. Verlo todos los días, hablarle todos los días, enfrentar día a día su normalidad, sin las respuestas ansiadas. Este verse todos los días por cuestiones cotidianas, ella de una forma distinta y él a su normal manera, el solo hecho de tener que coincidir en momentos y espacios parecidos, tener que presentar exámenes juntos, a veces estudiar, coincidir en el mismo grupo de trabajo para más de una actividad, ese tenerse al frente y no poder hacer nada más que un hola y un chao, según sus comentarios… es matador. Se muere un poco cada vez que vemos que lo que queremos se nos va entre los dedos, razón por lo cual la primera reacción en defensa propia es correr en sentido opuesto al sujeto de nuestro cariño, teóricamente hacer como que esa persona no existe. Ella sabe de ese mecanismo de defensa y además lo entiende, pero en un pedacito de toda esta disertación algo se lamenta. Intacto como ese cariño, esos recuerdos, esa verdad y en medio de tanta realidad se imagina a veces que lo mejor es pensar que se fue de viaje a otro país. Ayer se lo imaginó en otros brazos y la invadió un sentimiento de tristeza y alegría, la primera porque obviamente no es ella la que podrá disfrutar y regalar esa caricia y la segunda porque en definitiva quiere que en esta vida – a pesar de que no puede ser ella – lo llenen de abrazos, besos y más. Visto por la experiencia de alguien más cercano se dio cuenta de que este ignorarse, hacer la vista gorda ante tanta presencia, este sentirse nula, casi ausente, casi nada… sólo era el principio, de manera que comprendió que debía prepararse para más. Porque a pesar de que se desconocen las reglas del juego de ese otro lado, no podrá saberse nada más allá de nada. Ahora ella sabe que posiblemente su destino sea precisamente pasar al olvido, poco a poco, mientras se anula cada palabra, cada contacto, cada instante, cada evidencia de lo que es estar vivo. Ahora, después de todo este tiempo reconoce esta verdad, que le duele, que la tumba como le ocurre hoy y la guía a expresarse en palabras por traducir. Lo sabe y a veces también decide ignorar este aspecto para pensar que la vida no puede ser tan cruel. (6 de octubre de 2007)
ALGO FALTA en su mañana, en su tarde y en sus noches. El esfuerzo por sanar un corazón así comienza con distinta intensidad cada día. Hoy el ritmo es lento, hoy recuerda que este ritmo es precisamente el que se quedó acompañándola, el que tendrá, con el que deberá aprender a convivir. Conseguir un modo de recargar el ánimo, después de haber tenido la intención de cambiar su historia, de haber estado dispuesta a conocer la vida de la mano de esa otra realidad tan hermosa, hoy la deja así. Hoy creo que ha retrocedido un paso en esto de amar desmedidamente, porque no tiene el valor de ver la alegría de ese encuentro. No, hoy no, hoy no le ha dado la gana de pensar que toda aquella historia realmente fue una bendición y no su antónimo, hoy no tiene ganas de pensar tan positivamente como otros días, hoy no y así es más difícil seguir. El aire está denso, un cansancio inusitado en el cuerpo la deja en cama, un sueño desmedido en busca de otros sueños la refugia de tanta realidad sin el nombre que es, que cree que es, que hoy no es. Hoy está así. (7 de octubre de 2007)

 

 

RECODANDO que está por llegar al país Alejandro Sanz, si es que en definitiva cuestiones de este mundo lo dejan ingresar al país. Canta, recuerda y dedica con cariño:
No es lo mismo ser que estar

No es lo mismo estar que quedarse, que va

Tampoco quedarse es igual que parar, no es lo mismo

Será que ni somos, ni estamos ni nos pensamos quedar,

Pero es distinto conformarse o pelear, no es lo mismo, es distinto.

No es lo mismo arte que hartar

No es lo mismo ser justo que qué gusto te das, verás

No es lo mismo tú que otro, te digo que no es lo mismo,

Que sepan que hay gente que trata de confundirnos

Pero tenemos corazón que no es igual, lo que sentimos es distinto 

Fuerza y aire, que me asfixio que no se trata del lado que quieras estar

Vivir es lo más peligroso que tiene la vida

No es lo mismo decir, opinar, imponer o mandar

Tengo pomada para todos los dolores,

Remedio para toda clase de errores

También recetas para desilusiones 

Vale que a lo mejor lo merecemos

(11 de octubre de 2007)

 

A VECES se deja ver, se muestra y ella logra confirmar que sí es del tamaño de sus sueños, pero… la mayoría del tiempo es una creación imaginaria. En sus sueños él es capaz de todo, de decir sí y ser consecuente, de resolver los mayores problemas de la humanidad, de tratarla con el cariño que también sobreentiende que existe, con las palabras que estaría dispuesta a escuchar. Es así, no precisamente un producto de su imaginación pero algo parecido, incapaz de pasar a convertirse en realidad para más allá de lo corriente, así vive y viaja en su vida, como el capaz, el que lo puede, el que no haría esto o lo otro. Como se resiste a dejar de imaginar a ratos decide dejarlo tranquilo, entender que de nada vale la pena contemplar su presencia si la de ella ni siquiera logra el mínimo sobresalto. Nada, lo que sucede aquí es que hay una nada tan bien dibujada que es capaz de animarse, de tomar vida, recrear sus sueños y regresarla nuevamente al punto de partida. Hoy quiere que salga de su vida, siente el peso del que quiere sin reservas y no sabe la fecha en que podrá respirar sin esperar nada a cambio… claro, todo esto transcurre por instantes, por esa infinita capacidad que tiene de revivir esos ojos, específicamente en ese iris imagina sus historias, lástima que ella no esté ni en su reflejo. Hay una cantidad de sensaciones que dicen que aparecen cuando la nada abunda, creo que éste es uno de esos casos, es claro que está viviendo sola una historia que imagina de a dos, pero a la luz de hoy se desvanece. (14 de octubre de 2007)

A VECES NO SE ENTIENDE, no sabe cómo y de qué forma se metió en su cuerpo esa manera de querer y de quererlo. Como si renaciera de las cenizas que a veces quedan de ella, cuando los días se vuelven llenos de ausencias, de sus ausencias, siente que el cariño que siente no adquiere el calificativo de desmedido pero sí, sin límites. Puede pedir lo que quiera y al instante está justo allí, donde sea, para ver su sonrisa. Parece una situación ideal, o mejor dicho, sabe que es una situación ideal toda una serie de propuestas, momentos, ratos que tiene en mente y no logra sacarlos a pasear a otro lugar. A pesar de que su historia también es otra, a ratos siente que quiere saltar al otro cuento que está justo al lado, justo allí cuando llegó un día y sin ton ni son simplemente hizo de protagonista. Qué difícil, ante tanta realidad, cosas por hacer, todavía darse la oportunidad de vivir este sueño. “Lo busco?, le hablo? Le digo?” se pregunta cada vez que tiene la mínima aproximación a su entereza humana. Reconoce que está sola en esto hasta que se demuestre lo contrario, agradece pero pide a la vida más momentos insólitos justo allí donde quiere estar hoy, a su lado. (17 de octubre de 2007)

 MIENTRAS…

Mientras haya luna llena reflejándose en el mar

Mientras cada primavera una flor vuelva a brotar

Mientras haya firmamento y haya estrellas que alcanzar

Hasta que el mundo sea mundo yo nunca voy a parar

De decirte despacito, que no queda un rinconcito de mi cuerpo

Que no vibre con el roce de tu piel

Mientras quede una esperanza, mientras quede algún por qué

Y aunque todos se hayan ido siempre vuelve a amanecer

Y es que pase lo que pase tu cariño me deshace

Que la luz de mi alegría yo la encuentro en tu mirar

Mientras mañana amanezca y el sol vuelva a calentar

Mientras caiga cada tarde como lluvia del cristal

Voy a decirte despacito, que no queda un rinconcito de mi cuerpo

Que no vibre con el roce de tu piel. 

Y aunque todo de la vuelta yo nunca voy a cambiar

Te doy todo lo que tengo y aquí siempre voy a estar

Mientras me quede corazón, mientras me quede corazón

Mientras me quede corazón para quererte

Mientras me quede corazón para adorarte

Mientras me quede corazón para cantarte esta canción

Mientras me quede corazón yo voy a amarte.(20 de octubre de 2007)
ES TERRIBLEMENTE DIFÍCIL explicar a un corazón cómo es que otro se acelera a pesar de estar acompañado. Es casi un imposible esforzarse por hacer de cada descripción un fiel retrato de lo que adentro pasa. Casi sin la certeza de que se entiende lo que dice, posiblemente encuentre la mejor explicación en su mirada, esa que no puede verlo de otra manera… como también nos ha contado. Debe pasar la página, porque en definitiva él tuvo más guáramo, se levantó de este tropezón, sigue su camino y listo! Ella no, no ha podido hacerlo y ya cree que es mejor ir codificando una manera de vivir con un sueño que se convirtió en realidad y que al otro segundo… se terminó. A veces avanza, a veces se porta bien, otras no tanto, a veces lo llama, a veces lo siente, a veces lo aleja, a veces se molesta, cambia de humor, lo quiere ver, lo quiere tener de alguna forma, alguna mustia, efímera y minúscula forma, sin que esto signifique que se conforma con migajas. No!!!! Sabemos que se merecen y que no es la circunstancia más apropiada… el otro día pensaba que este era el vivo ejemplo de por qué la perfección no existe… claro!! Ahora entiendo todo!! (24 de octubre de 2007)

 

SUCEDE LO SIGUIENTE: en cada paso hay un espacio para el sueño, pero no sólo eso, sino que ha constatado que en esa realidad ella cabe acompañada. En lo primero que piensa es en su compañía… precisamente la que no tiene. Parece insólito que siempre queda un espacio para él, toda la semana pasada los días estuvieron plagados de esos momentos en que todo esto pudo ser de a dos y fue nuevamente a solas. Quedó una silla para él mientras ella almorzaba; quedó el asiento del copiloto listo para esperarlo; guardó la mitad de la torta que se compró de puro antojo al salir del trabajo; ahora no sé por qué a la vida le ha dado por replicar su nombre a toneladas… acaso no existe otro nombre he?? Heyyy pregunto y casi grito: NO EXISTE OTRO NOMBRE? Como si el recuerdo fuera un castigo o una tregua. Allí en lo más objetivo de todo su pensamiento sabe que ese lugar solo puede ocuparlo él y precisamente por esta razón nadie lo ocupa. Pasará lo que tenga que pasar, ella continuará con sus planes ante el inexistente rescate, seguirá cumpliendo años, seguirá viendo la silla de al lado vacía, soñará con que es él el que se sienta, pide un café, no sé… de pronto enmudece pero… de todo sabemos lo que se ha tratado de explicar desde la primera línea de esta historia: de él nada, de ella la circunstancia que la cambia. Fuera de la órbita en que giraba hace pocos meses, cuando la historia de las certezas era la bien contada. Era la bien contada. (26 de octubre de 2007)

 

PREFIERO ESTA IGLESIA

Dímelo por qué estás fuera de mí y al mismo tiempo estás muy dentro

Después yo te vi cómo me miras, vamos a comernos en seguida

yo no voy a conformarme inventándote

porque no puedo despegarme de ti,

cuando más quiero escapar más me quedo

esperando solo un gesto para empezar 

Dímelo por qué estás fuera de mí y al mismo tiempo estás muy dentro

Dímelo sin hablar y hazme sentir todo lo que yo ya siento

Me gusta de ti lo mucho que me gustas (y más)

no tenemos nada que perder y tenemos demasiado qué vivir

di si yo quiero o no quiero dímelo y después olvídate de todo.
AHORA que no existe en su mundo, ella comienza a entender que no vale la pena, ni las ganas, ni el día, ni su historia. Ahora que él no está, hará lo que ha dicho miles de veces… pensar que se fue a vivir a otro lugar, que su teléfono se dañó y que se despertó de un sueño. Desde hoy su contacto deja de existir en el celular, que es como dejar de existir o hacer borrón y cuenta nueva como bien lo hizo Amelie. Aunque todavía su memoria se conoce la secuencia de esos sus números. Ahora, como cuando se recogen las reliquias, nadie sabrá el verdadero valor de esto y simplemente se enconderá, tan tan invisiblemente como si nada hubiese ocurrido. Apuestan? – Lo apuesto, porque conozco al personaje y sin dudas bastarán las pocas palabras. Mucho es lo que queda cuando la dicha abunda, ahora la sinhistoria es otra. Queda claro.

 
Antes de soñar de nuevo

tengo que olvidarme de tus besos,

antes tengo que arrancar de mi memoria

cada beso que empezaba con tu nombre.
Pasa que sigue pasando y ya es hora de que pase. Buscará la forma de que salga, necesariamente debe suceder, porque de otra forma será más difícil hasta respirar. Con la voluntad de siempre tratará de no caer en los dilemas existenciales de otro tiempo, sabe que esto de querer a su manera de ver es tan selectivo que pocos al final pueden dar fe de haber sido bien queridos, se dirá así? Lo cierto es que ya, más de lo que ha ocupado no puede haber, así que sin deshilar (como a veces dice) cada hilo labrado en su nombre, simplemente dejará esta manta que cobija sus sueños para cuando tenga mucho frío y necesite algún recuerdo. De resto, vivirá con esto, con la certeza del que cree en sus palabras y ha dicho todo lo que se esconde entre ceja y pecho, como bien dice una buena amiga.

Ya es imposible que sienta algo que opaque el recuerdo, de ahí que la decepción sea una palabra que no tiene tiempo ni espacio en esta historia. Acepta que alguien decidió por ella, sin dudas estaba escrito mientras ella contemplaba la sorpresa… sorprendida. Mientras pasaban tal vez minutos de decisiones que por cierto llegaron pronto. De todas formas el mal está hecho, y de qué manera, no se imagina otra cosa que no sea su felicidad que es diferente a resignarse (eso nunca!!) con o sin ella.

Parece que fuera un chiste cómo es que se aparece su nombre por toda la ciudad, su primer nombre para ser más específicos. Claro, que un chiste de mal gusto porque no se explica cómo y por cuáles razones si en su vida ya no existe una como ella, en la de ella si tiene que seguir existiendo él. ¿Qué no es suficiente con las veces que recuerda en el día, como para además y colmo de males escuchar el bendito nombre por la ciudad? Ha sido un poco extraña esta situación pero… cuando se atoró la caja en el supermercado el gerente tenía su nombre, va 1. En la cola para entrar al centro comercial, esto fue insólito, pasó frente a ella un tipo que llevaba una caja y decía en letras de color verde, “Entregar a MAYÚSCULAS DEL NOMBRE”. Van 2. Debe ser una penitencia o algo por el estilo pero… por qué? Ah por qué? El nombre del operador de CANTV cuando fue a buscar el teléfono de la librería donde piensa escoger algunos regalos de Navidad. Van 3. Insólito!! Esta semana ha sido algo insólita, atípica y realmente le sabe a su nombre. No puede ser de otra forma, o por lo menos no ha sido de otra forma. 

Es importante andar por la vida llena de certezas, además de dudas. Llena de verdades además de fantasías. Llena de realidades, además de sueños. Entre sus certezas no hay una que sea más cierta que ese cariño, sabe tan poco y le parece tan innecesario, que parece que en las noches alguien susurrara cada parte de su vida en sus oídos, para que no se sienta tan extraña. Lo lindo después de todo es que las verdades perduran con el tiempo, y el corazón late y se acelera hasta la correspondiente arritmia de los encuentros. Claro, que es mejor no conseguirlo, mejor se hace la idea de cualquier otra cosa, hasta que se le olvidó todo esto y ya! Como si se tratara de eso? Si fuera así ya lo hubiese olvidado, porque no es un empeño, no es una malcriadez, no es un capricho, es el que es que se fue, que se va, que se aleja y que no vuelve. Eso es y más. 
Una amiga escribió: “Nosotras, las que amamos con el corazón latiendo en cada poro del cuerpo, paseamos por la vida y los que voltean sienten el eco de ese retumbar. Volteamos ligeramente hasta anclarnos en otras miradas, que lejos de estar vacías dan paso a la sonrisa que dice “me descubriste”. Tiene tanta energía este cuerpo que cuando pasa cerca de ti, no sólo es capaz de rozarte sino de provocar un incendio aún sin decir palabras. Se nubla el pensamiento y la verdad hay que ser lo suficientemente cuerdo para no perder el hilo de la conversación por aquellos tiernos labios. ¿Qué dices? ¿Ni te estoy escuchando?”
Siente que termina este año acompañada, aunque sin su presencia. ¿Cómo afirmar que no está si se mete hasta en el reflejo de la sopa? Pero si nos atenemos a la lógica, no está. ¿Pero a quién le interesa la lógica en momentos como estos? Sabe que su regalo de Niño Jesús llegó a mitad de año, que podría haber esperado muchos años más y hubiese agradecido tanto como ahora, ese encuentro. Dice acompañada porque en definitiva alguien estuvo para ella, con la intensidad que ella vive, con el cariño inmenso, con las palabras oportunas, con la sonrisa más hermosa, con los ojos que hablan, con la vida en vilo, para ella. ¿Se puede pedir más? Siempre, resulta que siempre pide más, pero esta vez no se le fue concedido el deseo. Esta realidad de a poquito le sirve de excusa para viajar desmedidamente cerca de las estrellas, tanto que una de las tantas canciones que ha escuchando últimamente habla de una estrella que mirará mientras tal vez él ni piensa en ella. Termina el año complacida porque en definitiva sólo ella sabe el tesoro que guarda en recuerdos, conoce un poco más sus capacidades de amar, sea acompañada o a solas, esa es una nueva condición que antes desconocía. Piensa que no se trata de cambiar el sol de las mañanas por un fuego cualquiera, como dice la canción, porque en definitiva él es más que eso. Es como la historia de verano de las series estadounidenses, es como la posibilidad de conseguirse al día siguiente, es la intención de evitar verlo para no tener que salir corriendo en búsqueda del aire que se le consume en instantes, es hasta lo que él ni se imagina. Lo bonito es que ustedes, que leen, tal vez sepan más de toda esta historia y si en algún momento ella dejara de contarla, alguien bien dispuesta o dispuesto a contarla podría seguir esta secuencia de hechos insólitos que son oxígeno de vida. Lo adora, en su silencio grita a cada instante su nombre y reconoce que después de esto, cualquier sorpresa será poca. Nadie decide el momento en que comienza a ser parte fundamental de otra vida, ni él ni ella lo escogieron, pero hablando por ella, lo quiere en toneladas. Contándome lo que siente, tratando de definir con palabras este sentimiento deja lágrimas a cada intento pero… a veces la simple expresión del rostro es suficiente para entender que fue y es como una hormiguita que hizo su trabajo de a poco, a paso tan firme que no dejó dudas para pensar en otra cosa. Estas letras se quedan cortas, regresaré luego de que ella haya descansado un poco de esos ataques de sentirlo tan tan cerca que se le eriza la piel, le recorre un escalofrío por el cuello y saltan las lágrimas sin poder emitir palabras.

Gracias por avisarme que vivías.  Fue y todavía sigue siendo, lo mejor que le ha ocurrido. El año termina y casi quiere una extensión de sus días para recordar y releer cada letra dedicada a esa vida que llegó para, sin saberlo, sin sospecharlo, hacer un nido en su lecho de vida. Lo celebra, lo llora y hoy también le dio gracias a Dios y a la vida por tanta maravilla junta. No podía dejar de agradecerle a la virgencita que ha sido su confidente, en aquella montaña que la cobija y que tanto la ha escuchado, mientras la vida mueve los dados y se decide si alguna vez volverá a ver esos ojos de vida que quiere como su sol diario. No pudo evitar sentirse entre alegre y triste, nuevamente ocurrió porque no se le ha hecho fácil aceptar de buenas a primeras una solución que no la toma en cuenta, la aleja de esa vida que tanto agradece, contempla, espera y añora. Se siente alegre a pesar de que su situación sea otra, a pesar de que sus días han cambiado y seguirán cambiando hacia una realidad que también buscaba desde hace tiempo. Siempre siente esa fuerza especial en sus venas, en su cuerpo, que la hace capaz hasta de volar, del mayor de los retos, de lo imposible. Está agradecida porque logró quedarse con una alegría que no tenía en el cuerpo, en su mente, en su vida hasta mediados de año, cuando tuvo la oportunidad de conocerlo. Ahora hasta tiene mejor humor que antes. Ahora, es otra, aunque lleve el mismo nombre. Es otra porque a pesar de que está lejos de él, a pesar de que es poco lo que sabe de sus mañas, por ejemplo, se siente capaz de solventar cualquier malentendido, cualquier cosa. Me explica que es triste porque es como saber que existe y nada más, puede estar aquí, más allá, en otro lugar, país, planeta, etc. y nunca lo sabrá. Nunca sabrá si terminó sus planes, si hay alguien que lo quiere mucho mucho (ojalá que sí) como lo merece, que ojalá sueñe las mil sorpresas que no deja de imaginarse para él, no sabrá cómo habrán finalizado los capítulos que conoce de su historia, no sabe si tendrá la fuerza para soportar algún rechazo de su parte, no sabe si aceptará de aquí en adelante los regalos anónimos que espera hacerle llegar de una u otra manera, etc. Es triste porque en definitiva la acompaña un fantasma, es decir, no la acompaña… ella se siente acompañada de recuerdos que son como fantasmas en su vida porque se aparecen por todas partes, de manera inesperada que únicamente ella logra entender. Es triste de la manera en que se piense, pero también es alegre. Es alegre porque está realmente agradecida con la vida, tanto que se le agotaron (a no ser que sean los ya expresados por aquí y los que solo quedan en la mente) los deseos para pedirle al Niño Jesús. Se siente complacida y en un estado de paz espiritual que no tenía, que no había alcanzado nunca antes, que no conocía. Ha sido duro entender que no, que no es para ella, que no se vestirá para él, que no le podrá regalar más palabras, que no podrá volver a esa proximidad donde la contemplación es el mejor de los regalos, no podrá preguntar y preguntar, complacer, agradar, sorprender, no podrá. No podrá mucho de lo que sueña pero seguirá soñando. Es ahora cuando comienza a descifrar el tamaño que él tiene en su vida, la cantidad de personas que llevan su nombre, los recuerdos que se cruzan como si estuvieran corriendo cuando ella está pensando en otra cosa, así. Pero si espera, digamos que no como la loca del Muelle de San Blas pero si espera, espera evidencias que le digan que no anda sola en esto, espera instantes que la dejen sin habla y con nudos en la garganta para saltar de emoción o de pronto dar un abrazo. Pide, pero ya no con tanta insistencia, digo, más de 20 años insistiendo por un encuentro como éste, algún desperfecto tenía que tener pero… ocurrió. Sueña, nunca dejará de hacerlo porque es su esencia. Mejorará y ya evitará que tanta ausencia la deje en mal estado de salud o algo por el estilo. No!! No morirá por esta situación y mejor ha optado por disfrutar de cada partecita. Lo poquito ha sido mucho, ese pedacito de vida que ahora viaja con ella es suficiente para levantar la más grande de las fortalezas y sí, la llena de palabras y palabras que menos mal pueden desbordarse por aquí para que sean contadas. Ocurrió, aquí lo fantástico fue vivirlo, pero todo ocurrió. Sabe que está sola, no puede ser de otra forma, sabe que está sola porque estos límites, entre el deber ser, lo que se siente, lo que dice la gente, etc. la tiene sin cuidado y claro que apuesta 100% a una vida llena de colores como la que todavía es una promesa. Pero pueden estar seguros que en el instante en que se leen estas líneas, o en cualquier momento, habrá un recuerdo que la lleva a él. Seguirá alimentando este amor, el más puro y verdadero sentimiento que no ha dejado de sentir porque de eso se trata, de sentir, lo de ser correspondido ocurrió una vez y ya no está pero… hay un “fue” que se antoja de presente y morirá con ella. Ésta que les cuento es una bella historia que se codificó en su ser con una fuerza tan tan especial, que se quedó tatuada en su esencia, tanto que me hace pensar que así solo se ama una vez en la vida. Tal como lo pensaba… esta historia la seguirá acompañando. (31 de diciembre de 2007)

Nada, parece mentira pero cada mañana se despierta con y sin la expectativa de que algo va a ocurrirle, con él por supuesto. Antes era diferente porque lo esperaba, ahora no, ya se dio cuenta de que es tiempo mal invertido y desde entonces solo se dedica a dejarle claro que lo quiere… cuando se asoma. Ahora se dedica a vivir sus días, con la certeza del que lleva un tesoro tan grande que no le importa si en este momento es compartido. No le importa. A veces sí, pero es un pensamiento que pasa como esa coquimita de Flash… y no regresa hasta otro día. Se decide finalmente a vivir con y sin él, porque no hay manera más bonita de despertarse en las mañanas y saber que alguien a kilómetros de distancia puede estar pensando en ella. Por supuesto que hay realidades más bellas, como caminar juntos por la orilla de la playa después de años luz de haber vivido un sueño, pero no, el tema es que ahora siente que puede estar aquí o en cualquier parte. Lo celebra por el simple hecho de existir, porque nada tan humano como el orgullo, el odio o el rencor puede en definitiva opacar una felicidad que de pronto, sea compartida más de lo que se imagina. Claro, esa es la opción que menos le gusta imaginar, por temor a caer siempre en ese círculo vicioso de esperar sin recibir, mejor así, sin esperar nada a cambio y por el contrario siempre presta a dejar huellas en la arena que le indiquen su recorrido. Sabrá dónde y cómo encontrarla, de eso no hay dudas, mientras las historias que celebra el mundo en los mil cuentos que se han escrito a lo largo de los años serán unos mejores que otros. Por lo pronto, así permanece, en un estado tan insólito como lo es el amar a ciegas, a solas y a alguien. Solo pide a la vida enterarse de sus pasos, de sus años, de su vida, de no ser así se inventará algo para por lo menos saber que es feliz, que intenta crecer, que sigue siendo el de siempre. Todo pasa y todo queda, esa sería la frase que rescataría del Serrat que tantas verdades ha dicho al mundo. Aqui, en su cuento, simplemente hay alguien que decide con todas las fuerzas asumir una vida de nostalgias calibradas para entender que es un regalo y no un abismo lo que supo y conoce. Mejor asi, es decir, mejor de otra forma pero… lo mejor es lo que pasa.
No hay verdad más cierta que la que se intenta esconder como un gran tesoro y poco sale a luz por temor a causar escándalo, pero… cuánto tiempo más va esperar por las palabras que quiere escuchar de esa voz precisamente, dónde están los abrazos que quiere de ese precisamente, dónde está el cariño, dónde está? Si todas las muestras de vida pudieran verse de pronto perderíamos la capacidad de soñar, no tanto como refugio sino como recurso de sobrevivencia, que también lo ha sido. Pero la parte difícil del cuento está precisamente en seguir con la ilusión del que más nunca se sentirá solo, del que piensa e imagina con tanta intensidad que es capaz de confundir vivencias con aquello es que solo pasajero. Pide permiso y si no, buscará la manera de llegar.

 “Hoy es tan corto el atardecer

nuestro beso en tu portal

ya no es como el de ayer.

Hoy, no te diré hasta mañana

no se cuanto estaré

perdida en tu mirada”.

En este tren de los momentos hay sincronías y asincronías, ella sabe de eso. Se sabe que el que llega a deshora de pronto fue porque salió tarde o porque salió antes y algo se le complicó como para coincidir en el momento menos indicado. Nunca antes unos cuantos años habían pesado tanto, sobre todo cuando se quiso estar a tiempo con todas las condiciones bien vistas. Llegó antes, llegó después, llegó cuando tuvo que llegar y así es mejor entenderlo, como si no fuera suficiente saber que llegó para cambiar su vida también hay que entender que llegó para quedarse, aunque en la distancia. Llegó para muchas cosas pero sobre todo para anunciar la realidad de un sueño. Llegó y ella no puede hacer más que agradecer, pero qué poco! Qué poco! Qué corto! Qué efímero! Qué lamentables son los segundos, minutos, horas, días y años.  
Vivir con recuerdos es la manera más agradable de conseguir sonrisas, a veces sí y otras no tanto. Vivir con esto es otra decisión, que solo se alcanza luego de ser sincero y verdaderamente aceptar que un estado así, como el que he contado, no pasa de la noche a la mañana. Ahí si estoy de acuerdo con Juan Luis, pasarán los meses y los años, pero nunca pasará este amor. Entre pregunta y pregunta… piensa si realmente es lo que quiere. Muchas de las personas que conoce no pueden creer en que definitiva decida vivir con los recuerdos antes de anularlos uno por uno, como también se aprende y se puede practicar. Pero no, esta decisión es otra, esta decisión es revivir lo poco que se vivió en el momento que sea, a la hora que sea, en el tiempo que sea, con el riesgo a que sea en todo momento, a toda hora y todo el tiempo. Ahora que llegan a su puerta esta serie de decisiones, hasta diríamos trascendentales, no hará otra cosa que asumirlas… no puede hacer más nada y menos la mentira esa de borrar cada instante vivido. Parece ilógico, pero… tragando palabras te vas dando cuenta que a veces lo lógico es lo más difícil.

Silencio, que están durmiendo

los nardos y las azucenas

no quiero que sepan mis penas
porque si me ven llorando… morirán. 
Tiene un nuevo regalo, ya sabe qué será, sabe que se lo entregará, pero no sabe ni cómo, ni cuándo. De pronto cuando llegue a sus manos ya estará en desuso, o de pronto otro se lo haya regalado. Digo, alguien que medianamente lo conozca sabrá que ese puede ser un buen regalo, con todo el temor que existe a equivocarse. Pero… como no le importa equivocarse, solamente le importa entregar su regalo. 
A esta hora la verdad duele, a esta hora el silencio pega, a esta hora las musas no callan, a esta hora la circunstancia es insoportable. Busca en sus recuerdos y la verdad ocurre el efecto contrario, los recuerdos acuden a ella con la facilidad del paso de las horas, con un mínimo indicio de ocurrencia parece desplegarse una secuencia de hechos vividos en pocas horas. Nada importa, ya está sola, hablar sobre esto es verdaderamente escuchar cómo regresa el eco que retumba en las paredes de una estancia que ha quedado desierta y que poco a poco se intenta arreglar para seguir viviendo. No puede ni ha podido ser de otra manera.
En esto de explicar qué es lo que siente, ha destinado mucho espacio, de pronto por temor a que piense que esto ya ha pasado, o que no logró conseguir la fórmula perfecta para alcanzar sus brazos con solo cerrar los ojos. Cuando de pronto a lo lejos él escuche su nombre, en una voz prestada que le anuncie que ella está sin estar cerca. Las letras se le salen de las manos con la misma velocidad con que corren sus pensamientos y recuerdos, pero algo nuevo es en su vida: resulta que se dio cuenta que también le sirve de amuleto para los dolores. Justo en ese momento en que le van a sacar la sangre, aunque también en exámenes más desagradables, justo cuando dicen: “respire profundo, cuente hasta tres y deje salir el aire lentamente, piense en algo agradable que le haga olvidar este dolor”. Justo en ese momento vuelve a aparecer, en el momento más angustiante de las colas, en el momento de lo peor, en el momento más incómodo, allí está. Sentir esto así sabe que es su karma aunque trata de adaptarlo a su vida, todavía dudo de que sea posible, pero la certeza que hay en ella me lleva a pensar que es posible, que de pronto no sea tan cuerda pero… entonces para qué apareció en su camino? Sabe que para nada más, de eso no hay dudas, aquel que logró seguir su camino bendecido sea, aunque en este espacio todavía ella viaje acompañada. Fuerza, fuerza, mucha fuerza, mucha fuerza.
“Todavía no entiendo por qué me hiciste vivir esto, todavía no entiendo por qué si ya ha pasado entonces no terminas de borrar cada recuerdo, de algún modo. Así como conseguiste instalarlos, me pregunto por qué no practicas la ecuación contraria y finalmente decides dejarme en paz. Por qué esto? Por qué esta situación tan difícil de dejarme con palabras por decir, besos por regalar, momentos por compartir, ahora será así? Entonces si es así ayúdame a olvidar te parece? Sé que los experimentos hasta ahora realizados con “Eterno resplandor de una Mente sin Recuerdos”, no dejan mucho qué desear pero… esto es demasiado, es más grande que yo, necesito fuerzas, necesito ayuda. Vete!!”
Nunca pasará eso de saludarlo sin que se acalore el cuerpo. Nunca pasará eso de mantener la calma cuando lo mire fijamente a los ojos. Siempre querrá que se detenga el tiempo y todo el universo juegue a la ere paralizada por un momento para robarle otro beso. Es así. Algo, algo, algo pasó en su vida que es otra, algo para temor de sí misma, algo para disfrute de sí misma, algo. Un algo que cala hondo y se detiene por momentos a cuestionarse qué sucede sin caer en explicaciones filosóficas cuando aquí lo que pasa está más que visto. Aquí hay un corazón que a pesar de mucho y de todo sabe querer con mayúsculas a otro que anda suelto por allí. Eso es lo que cuenta cada vez que aparece por aquí. Digamos que tiene una historia inconclusa que la llena de vida.

En su vida hay una silla justo al lado, que espera por él. Como las contraindicaciones, que se toman a diario, en esta receta (casi médica) no hay dudas. Piensa que puede pasar el tiempo y sabrá leer en sus ojos un sí rotundo a más besos, más tiempo, solo un poco más de tiempo. Es noche de raptos, si se pudiera. En ese condicional con ganas de amarrarse al presente. No lo podemos tener todo, es cierto, pero al menos nadie vendrá de buenas a primeras a quitarle sus sueños. Esos que arropada, caminando, o en los lugares menos insólitos, la atrapan. Esos que les dejan lágrimas, porque no se puede resistir un torrente que a ratos se desborda en solitario. Recuerda que una vez pensó que era incierto, negó mil veces antes de entender que siempre extrañaría y ha quedado demostrado: esto es para siempre. Es triste que ande tan sola, se sienta tan sola pero esa es también su historia, con un nombre que a diario se dibuja lentamente en cada una de sus letras hasta completar el nombre que antes no existía de esa manera, así abruptamente. Así, necesariamente. Así, fatalmente. Así, netamente. Así, completamente. Así es, ha sido y quién puede decir que no será?

COMENTARIOS RECIBIDOS

Amar es la experiencia más llena de vacío que conozco, como tomar una gran bocanada de aire, como querer comerse la luz de la mañana. Es un enorme precipicio en el que te das cuenta que eres un pequeño ser pero que eres infinito al fundirte con esa maravilla. Es también una certeza de un no sé qué que hace tan apetecible su misterio.

Sólo puedo decir: guao! No sólo es un hermoso resumen de la conversa. Sino verdades a puñaladas, ciertas. ¿Será dichosa o infortunada quien vive esta clase de amor? Probablemente no lo sabremos. Pero esos lugares que cada niño especial ocupó en nuestros corazones, esos arrebatos que sólo ellos despertaron, esas palabras que fueron capaces de engendrar no mienten ni mentiran nunca en ninguna historia. Se quiere con la verdad y sin conjugaciones de tiempo. Esos niños se quieren para siempre, aunque los caminos se desvíen hacia amores posibles. Porque un amor como ese sólo se siente una vez.

Definitivamente Un Texto Sin Palabras. Que bonita mezcla de letras. Maravilloso Amiga!

En esto de amar nunca entendemos por qué pasan las cosas. Quizás es para aprender, hacer una parada, analizarnos y replantearnos a nosotros mismos.
Es importante que nos amen, pero más aun, amarnos a nosotros mismos.
Historias así son un bonito recuerdo, pero deben verse como lo que son: un recuerdo, que si no fue como se esperaba es porque así tenía que ser, toca seguir adelante solo o con otra compañía pero con la fuerza de nuestro amor propio.

 

Buenas palabras para TODAS marzo 10, 2008

Filed under: Papiros amorosos y otras letras — susurrosdevida @ 2:11 pm

chicas.jpgEn una búsqueda general de frases célebres, para honrar con letras el Día de la Mujer, conseguí una mayoría insultante, desafiante y hasta burda. Pero como ocurre en oportunidades, cuando las excepciones marcan la pauta de los días, decidí resumir en este espacio algunas de las mejores letras que se le han dedicado a las mujeres. Siempre habrá seres pensantes dispuestos a reconocer la presencia de las mujeres en la sociedad, a pesar de las grandes habilidades de machismo que vemos a diario. Este año, que la campaña está dedicada a invertir más dinero en las actividades de las mujeres y de las niñas, comenzamos por el principicio: regalando cordialidad a través de las palabras, que a la mayoría de las homenajeadas le gustaría que fuera en toneladas diarias. Dejaré las referencias de los autores que conseguí, porque bien vale un reconocimiento.  

“La intuición de una mujer es más precisa que la certeza de un hombre”. (Rudyard Kipling-Novelista Británico)

“La mujer es como una buena taza de café: la primera vez que se toma, no deja dormir”. (Alejandro Dumas-escritor francés)

“Sin la mujer, la vida es pura prosa”. (Rubén Darío-Poeta y periodista nicaragüense)

“Una mujer que es amada siempre tiene éxito”. (Vicki Baum- novelista estadounidense)

“Una mujer puede cambiar la trayectoria vital de un hombre”. (Severo Ochoa- Médico español) 

“El problema de la mujer siempre ha sido un problema de hombres”. (Simone de Beauvoir – Novelista e intelectual francesa).  

“A todas las mujeres les encanta y les emociona recibir cartas”. (Vicki Baum-Novelista estadounidense). 

“Las mujeres son como las veletas: sólo se quedan quietas cuando se oxidan”. (Voltaire-Filósofo y escritor francés). 

“Dígase lo que se diga en contra de la mujer, ella será siempre el máximo ideal de la gran mayoría de los hombres”. (Anónimo)

“Cómo tener confianza en una mujer que le dice a uno su verdadera edad. Una mujer capaz de decir esto es capaz de decirlo todo.” (Oscar Wilde)

“La gran pregunta que nunca ha sido contestada y a la cual todavía no he podido responder, a pesar de mis treinta años de investigación del alma femenina, es: ¿qué quiere una mujer? (Sigmund Freud)

“Si me pidieran concentrar toda la belleza del mundo en una sola imagen, no vacilaría: Un rostro de mujer”. (Anónimo)

 

Vayan a Suka!

Filed under: Sin categoría — susurrosdevida @ 2:05 pm

El Cojito es como un Mojito pero con coco. No lo conocía pero sabe excelente, más si se está en buena compañía y si es martes, como fue mi caso. Justo a las 10:00 de la noche, en Suka Bar (Centro San Ignacio) toca el grupo de Paglo Gil que suena excelente, es como él lo llama: electrojazz. Lo cierto es que suena muy bien y se pasa un rato agradable antes de abordar el tren de los sueños.